martes, 13 de mayo de 2008

No hay trato


Hasta dónde nos hará llegar el barco de la corrupción política? ¿Es que vamos hacia algún puerto guiados por una suerte de piratas de la cosa pública? ¿Estamos en medio de un naufragio? ¿Caben, de ser así, nuevas formas de salvación? ¿Es posible hacer trato con esta secta de corruptos y demagogos? « ¡No hay trato!» es la respuesta contundente que Sara, la nueva encarnación de los ideales políticos y sociales, da en un escenario en que los chantajes, la coima, el secuestro, y hasta el magnicidio, son hábilmente utilizados como medios para mantenerse en el poder. Este thriller político que nos entrega Rose Marie Tapia Rodríguez nos envuelve, desafiante, en su atmósfera de intrigas, anhelos, frustraciones, miedos y peligros, y nos pone frente a frente con ese mundo oscuro del que apenas sospechamos sus alcances. Mientras, Sara, resuelta al cambio, nos permite ver y sentir el lado humano de esta contienda implacable y los riesgos de asirse a un ideal en bancarrota.

Los ángeles del olvido


En el mundo de hoy es común el debate acerca de los mecanismos para minimizar la amplia brecha que separa a los que más tienen de aquellos a quienes todo se les niega. Y no se trata solo de naciones tercermundistas en donde esta condición parece ser un factor esencial a su perfil, pues hasta en los países desarrollados es patente la suprema inequidad en la distribución de recursos.
A estas deficiencias se suman los conflictos humanos, que parecen exacerbarse ante un contexto socioeconómico mezquino y ultrajante, y que agravan el panorama de injusticias que avivan las preguntas repetidas una y otra vez: ¿por qué?, ¿por qué?
Con su nueva novela, Los ángeles del olvido, Rose Marie Tapia carga su pluma con la intención de hallar respuestas a las preguntas más repetidas en la sociedad de hoy y nos entrega, igual que lo ha hecho en sus obras anteriores, un texto que busca abrirse paso entre ese conjunto de dudas para poner en claro cuáles son los caminos que debe tomar la humanidad a la hora de sanar sus heridas más profundas.
Es una novela clara, sin dobleces, en la que alienta una voz de esperanza para quienes se decidan a realizar su aporte personal, esencial, al futuro propio y del planeta.